14 de abril de 2008

LIBERTAD E IGUALDAD SR. HERRERA


Cuando por las mañanas, muy muy temprano, cojo el coche para ir al colegio, escucho a mi amiguete Carlos Herrera. Es un buen profesional. En ocasiones me resulta hasta simpático, pero en otras esa simpatía se transforma en un golpe de brutal simpleza del que al oyente le cuesta un tiempo recuperarse. Algo así ha ocurrido esta mañana, cuando tal periodista hacía algún comentario sobre el recién instaurado Ministerio de Igualdad. (Llamado así porque Igual-da que se instaure o que no). Para el ilustre intelectual lo que habría que hacer es un Ministerio de la Libertad, de la que carecen muchas personas en muchos lugares de España. Para este virtuoso del pensamiento el valor más importante es el de la libertad, porque han existido regímenes políticos en que se ha intentado la igualdad y para ello ha tenido que suprimirse la libertad. Me gustaría saber Sr. Herrera qué entiende usted por igualdad y sobre todo que me explicara su concepto de libertad, si ésta no es una libertad para todos... a no ser que la libertad también se la tenga uno que pagar, dependiendo del valor que tenga en bolsa, o según la fluctuaciones del LIBRE mercado. (¡Ay que se le ve el plumero!). Amigo Herrera, eximio adalid de las ideas, hay que abandonar las parvularias preguntas sobre qué va antes o qué es "más mejó". En este tema no hay maniqueísmo posible, no existe la una sin la otra.

Ahora bien, en mi opinión la pregunta sería: Hoy ¿qué políticas son más necesarias, políticas de igualdad o políticas de libertad?. Someteré esta cuestión a un sencillo plebiscito.

10 de abril de 2008

PENSADORES HISPANOS I: SÉNECA


El ardor patrio ha secuestrado mi alma y me ha arrastrado a llevar a cabo la tarea de presentar durante algún tiempo a aquellos filósofos, que al parecer y por lo menos han nacido en nuestra entrañable tierra hispana.
Empezaremos por el principio. Érase una vez una península a la que los romanos llamaban Hispania. Allí nació Lucio Anneo Séneca. Durante 61 años dejaran vivir a nuestro Lucio, el cual nació en Córdoba 4 años después de Cristo. Siempre se le ha incluido - aunque con ciertas reservas - dentro del movimiento estoico (Stoa nueva) junto con personajes como Epicteto y Marco Aurelio. Muy joven este zeñorito cordobés fue llevado por su padre a Roma y allí es donde recibió toda su educación y allí también es donde ejerció más adelante - ¡oh dolor! - de educador del mismísimo Nerón al que le enseñó nociones de moralidad. Curiosamente, cuando Nerón tomó el poder, procedió como procede todo político que se precie, exterminar de su entorno a la moralidad y también al moralista. Nerón, pues, invitó a Séneca a ejecutar su propio suicidio. Y como los estoicos tenían la especialidad en suicidios decorosos, este fue llevado a cabo con la más pulcra de las serenidades.
Para Séneca, que sobre todo era moralista, la filosofía no es más que un camino hacia la sabiduría y por lo tanto no es una ciencia de especialistas, sino más bien un ejercicio válido para todos los hombres. La sabiduría es la felicidad que se identifican a través de conseguir el Sumo Bien que no es otro que la indiferencia ante los bienes de esta vida que son efímeros y mezquinos. Ni exaltación ni depresión ante los reveses de la vida. Para conseguir esta indiferencia hay que ejercitar la virtud de conducirnos siempre conforme a la Naturaleza y a la razón, hasta llegar a un estado de total conformidad con ella. La conducta particular del hombre se ajusta así al orden general del Mundo. Este sería el auténtico sabio...(¡que me lo expliquen!).
Así pues el primer pensador hispano del que tenemos constancia resulta ser un estoico...qué bien hace las cosas la NATURALEZA, ya sabía lo que teníamos que sufrir por españolitos.

31 de marzo de 2008

UNA ENTRAÑABLE FICCIÓN

Quería rememorar antiguas lecturas. Hace tiempo leí algunas obras de Morris West: Las sandalias del pescador, Lázaro, etc y pensé que leer este extenso best-seller de "Iglesia-ficción" me podría entretener durante estas vacaciones. Aunque los libros de West me parecen mejores, el libro se lee con facilidad e incluso llega a plantear algunas cuestiones que pueden resultar interesantes. El autor firma como monseñor Pietro de Paoli y se maneja muy bien con el argot y el mundillo eclesiástico. Durante toda la novela el autor va haciendo continuas alusiones, más o menos veladas, a realidades de la Iglesia de hoy y se aventura a desear un futuro para la Iglesia de mañana. Libro sin mayores pretensiones, sólo aconsejable para todos aquellos que soñamos y estamos convencidos de que "otra Iglesia es posible".

17 de marzo de 2008

ENTRE MINDANGOS ANDA EL JUEGO.



Aunque algún amigo mío diría que la asignatura de "Educación para la Ciudadanía", no es más que un curso de "Ética para jóvenes capitalistas", yo estoy plenamente convencido de las grandes posibilidades que tiene esta asignatura y de su incontrovertible necesidad. Por ello no nos queda más remedio que incorporar al Club de los Mindangos al Font de Mora éste... que haciendo auténtica "pornografía" política, pretende que esta asignatura se imparta en inglés, aunque permaneciendo dentro de las competencias del departamento de filosofía. No sé cómo la hará. Probablemente una oleada de filósofos reclutas, provenientes de la pérfida Albión, deambulen por nuestros institutos intentando enseñar esta materia. ¡Absurdo! Si por lo menos hubiera sido en francés...

10 de marzo de 2008

EL GRAN MOUNIER



Después de incorporar en la galería de personajes ilustres al tío Xavi, al gran pensador, al gran teórico fecundo, vamos a incorporar a otro grande del pensamiento ENMANUEL MOUNIER (1905-1950). A otro grande y también aparentemente extemporáneo, sin embargo su vida intelectual se desarrolla - a diferencia de Xavi - desde el ámbito de la acción social y el compromiso. En tiempos de desesperanzas y "miradas cortas"; en los que parece que tenemos que conformarnos con que pierda el PP las últimas elecciones; en este tiempo pusilánime no nos viene mal dejarnos llevar por corazones que apuntan a lo alto y piensan y sienten que otro mundo sigue siendo posible. Dejo aquí algunos fragmentos escogidos de sus textos. He aquí un retrato precioso del burgués en el que tal vez nos veamos reflejados muchos de nosotros:
"El Copérnico de la moral no es Kant, sino el burgués. Todas las virtudes que giraron en órbita alrededor de la caridad, van, para él, a dar vueltas alrededor de la virtud del orden. Su medida no es ya el amor que hace girar los mundos, es un código de tranquilidad social y psicológica. La vida del burgués está ordenda a la felicidad. La felicidad, es decir, la instalación, el gozo al alcance de la mano como el timbre de la criada, felicidad estática, no salvaje, y asegurada. Aurea mediocritas, una mediocridad toda de oro ordenada a la propiedad; es decir, al sentimiento de la solidez del confort. La preocupacfión del cristiano consiste en ser, pero él, el burgués, no tiene otro fin que el tener. Escuchadle decir: mi mujer, mi auto, mis tierras, ya se sabe que lo que cuenta no es la mujer, el coche, las tierras, sino el posesivo descarnado. Por esto ama el dinero: es necesario ser avaro para no quedar presa del destino... El burgués se rodea de cosas bellas, como su mujer, es decir, de cosas agradables; se forja unas buenas costumbres y una buena conciencia; es un vividor. Pero la soledad no está presente un su vida: es un hombre muy acompañado.
Mi auto, dice el burgués. Se equivoca: es el auto el que le posee a él. Es el auto el que se le impone: cuando el cielo está claro, le da la orden de marcha, y la carretera vibra bajo su paso; apenas se ha montado en él, el coche le acoge entre sus cojines, atrae sus brazos hacia los mandos y toma la iniciativa. A la vuelta, todos sus otros propietarios le esperan: su sillón, su puro, su periódico, su radio, su café su teléfono y, dentro de sí mismo, es otro él mismo que a veces desprecia, y que le aburre siempre. Su ideal de posesión es el reposo pasivo, la languidez mortecina de los hábitos. Rebaño sin dueño de amores anémicos, prostitución del espíritu en todas las ecrucijadas del tópico y del ídolo colectivo, prostitución del corazón a la dulce mentira de las visiones tranquilizadoras, prostitución del cuerpo a las comunidades que crean una atmósfera y una preparación a las comodidades del corazón y del espíritu.
El hombre que ha perdido el sentido del ser, que no se mueve más que entre las cosas, unas cosas utilizables, desprovistas de su misterio. El hombre que ha perdido el amor: cristiano sin inquietud, incrédulo sin pasión, hacer gravitar el universo de las virtudes, alrededor de un pequeño sistema de tranquilidad sicológica y social: felicidad, salud, sentido común, equilibrio, placer de vivir, confort. El confort es para el mundo burgués lo que el heroísmo era para el Renaciento y la santidad para la cristiandad medieval: el valor último, móvil de la acción.
La reivindicación es es su actividad fundamental. Hace del derecho, que es una organización de la justicia, la fortaleza de sus injusticias. De ahí su radical juridicismo. Cuanto menos ama las cosas que acapara, tanto más susceptible es en la conciencia de su presunto derecho, que es para un hombre de orden la más alta conciencia de sí. No existiendo más que en el haber, el burgués se define ante todo como propietario. Está poseído por sus bienes. La propiedad se ha sustituido por la posesión.

31 de enero de 2008

EL "TÍO XAVI".


Inauguro hoy mi galería de personajes ilustres. No puedo menos que introducir en ella al "tío xavi" (creo que es una familiaridad que algunos que hemos estado muchas horas, hincados en un sillón, intentando asimilar su magisterio, nos hemos ganado). Su pensamiento es vigoroso, tenaz, minucioso; y por todo ello extenuante y a la vez fecundo. Un reto para todos aquellos que creen que han encontrado puerto en las "claridades y distinciones" de las primeras ínsulas baratarias que les han salido al paso.
Suelo leer con frecuencia estas palabras suyas:
"Hoy estamos innegablemente envueltos en todo el mundo por una gran oleada de sofística. Como en tiempos de Platón y Aristóteles, también hoy nos arrastran inundatoriamente el discurso y la propaganda. Pero la verdad es que estamos instalados modestamente, pero irrefragablemente, en la realidad. Por esto es necesario hoy más que nunca llevar a cabo el esfuerzo de sumergirnos en lo real en que ya estamos, para arrancar con rigor a su realidad aunque no sean sino algunas pobres esquirlas de su intrínseca inteligibilidad." (Inteligencia y realidad, prólogo).
Gran desafío para aquellos que no pensamos en la realidad como una realidad muda, vacía, desalmada y también para aquellos que desde de su TRONO (sentido común, revelación privada o pública) ya creen conocerla entera.

22 de enero de 2008

EUROPA Y LA GENTE SIN HISTORIA. Eric R. Wolf



Es bueno, de vez en cuando en la vida, lanzarse a una aventura de magnitud planetaria. A esto invita al lector este libro de Eric R. Wolf. Nos invita a recorrer con él la historia y los modos de vida existentes en el mundo desde el año 1400 hasta después del nacimiento del capitalismo. Pero la intención del autor no es meramente descriptiva, sino que junto con este paseo el autor intenta revisitar el concepto de cultura y el mismo concepto de historia. Nos enseña cómo las culturas no se pueden entender como aisladas en sí mismas. Los distintos pueblos siempre han estado en continua interacción y en esas mismas relaciones es como se van configurando las distintas culturas.
Por otra parte el autor también explica desde categorías e instrumentos de análisis marxistas -vg. modos y relaciones de producción,cómo se van configurando, cambiando y adaptándose interiormente las culturas.
Este libro, aunque abrumador por la profusión de los datos y un tanto extenuante por la extensión del viaje, es altamente aconsejable para los amantes de una lectura histórica y social desde la perspectiva marxista y también para aquellos que están preocupados por el hipotéticamente "inevitable choque de civilizaciones". Sólamente pueden chocar dos elementos que están profundamente separados, para W0lf las culturas nunca han estado separadas y mucho menos enfrentadas. A no ser, apunto yo, que algún interés oculto o manifiesto se empeñe en verlas de este modo.

¿EL TIEMPO...?

SI NADIE ME LO PREGUNTA, LO SÉ; PERO SI QUIERO EXPLICÁRSELO AL QUE ME LO PREGUNTA, NO LO SÉ. Confesiones XI,14,17