17 de noviembre de 2008

CONTRA EL CAPITAL-ISMO y otros "bolon-ismos".





¿Se puede estar en contra del capitalismo como sistema económico y también contra todo el pensamiento filosófico y antropológico que le da cobertura ideológica? ¿Por realizar esta pregunta, entraría este pobre hombre que la realiza en núcleo de los radicales, los poetas, los utópicos, los visionarios, o sencillamente los ignorantes?¿Si no es ahora cuándo llegará el momento de plantearse otro sistema económico alternativo, que no sea radicalmente injusto, radicalmente antihumano y radicalmente antiecológico? ¿Qué ocurre si no creo en un "replanteamiento" del capitalismo sino en su progresiva destrucción? ¿Y qué pasa si encima el que plantea estas preguntas no entiende "ni papa" de economía....no pódrá acaso plantearse estas cuestiones?

Las mismas preguntas, aunque cambiando los téminos capitalismo y economía por los de PLAN O PROYECTO BOLONIA y educación se pueden hacer respecto a este espinoso asunto. En mi opinión este proyecto o plan no es más que la plasmación o proyección de la ideología y el sistema capitalista, en el ámbito de la educación superior universitaria. Por ello ponerse en pie de guerra, como están haciendo muchas universitarias españolas, contra Bolonia es también ponerse en pie de guerra contra la sistemática madre que lo parió.

8 de noviembre de 2008

COLOQUIOS NOCTURNOS EN JERUSALÉN. Aire fresco en la Iglesia.


En tiempos de anorexia intelectual a uno le excitan otras bulímicas compulsiones. En este caso leer libros y comentarlos brevemente. Pero independientemente de los personales estados de ánimo, hay que reconocer que existen libros que te invitan a darle un empujón a tu nivel de vida, que abren nuevos horizontes y te hacen respirar hondo y fresco. He disfrutado leyendo este pequeño libro, basado en largas conversaciones mantenidas con Carlo María Martini en Jerusalén, lugar en el que está viviendo desde que se jubiló de su ministerio episcopal. Es un librito que destila sabiduría última. En él encontramos el precipitado último de las múltiples experiencias y reflexiones de un cristiano obispo, inquieto y sabio. Entre tanta multiplicidad de reflexiones teológicas de todo tipo y de tanto consejo espiritual al huso, el cristiano necesita paladear de vez en cuando sabias síntesis de vida y fe. Martini vuelve a sorprender al lector con respuestas llenas de lúcida sencillez a las cuestiones más candentes con las que se enfrenta la Iglesia de hoy. Crítico y profundamente creyente Martini nos invita a recuperar una mirada más auténtica a la realidad desde el evangelio y no tanto desde algunos obtusos y caducos planteamientos atrichenramientos eclesiásticos. Altamente aconsejable para el cristiano que en su iglesia necesite respirar.

5 de noviembre de 2008

HISTORIA DE LAS DOS ESPAÑAS



Denso, sesudo y documentadísimo libro el que nos ofrece Santos Juliá. El autor hace un análisis histórico de cómo han narrado y justificado los intelectuales eso a lo que llamamos España. Cómo escritores, ensayistas, pensadores y filósofos han contribuido fuertemente a imprimirle una determinada figura a España. La visión trágica de los del 98, la radiante y nueva España europea de Ortega etc, etc.
Aunque de lectura ardua y fatigosa, sobre todo para aquellos que no estamos acostumbrados a la empalagosísima profusión de datos que manejan los historiadores, la lectura de esta obra ha merecido pena. Es interesante el relato de cómo los intelectuales se hacen un profundo planteamiento de cómo influir más eficazmente en la vida pública española. (¿Cuál es el papel del intelectual en la sociedad en la que vive?). Sublimes me parecen las páginas dedicadas a narrar la eclosión intelectual y artística del primer lustro de los años treinta. Y, por qué no decirlo, un tanto injusto el tratamiento que reciben en el libro los intelectuales que no abandonaron España después de la Guerra Civil. Parece que el hecho de no haber secundado la proeza del exilio, convierte a éstos de por vida en fascistas irredentos que solamente se ponen en contra del régimen franquista, una vez que se han dado cuenta de que no pueden ocupar el poder que deseaban.

23 de octubre de 2008

ELOGIO DE LA LOCURA O ENCOMIO DE LA ESTULTICIA



Suele ocurrir con los clásicos. Conoces sus tópicos por referencias bibliográficas, los compras y con cierto aire de normalidad los arrumbas en la librería esperando mejores tiempos. Si te ha ocurrido esto con el "Elogio de la locura", por favor enmienda lo antes posible este error. Es una auténtica gozada el ejercicio de su lectura.
Es especialmente interesante para aquellos que solemos frecuentar las penumbrosos fueros del pensamiento filosófico, porque... "La existencia más placentera consiste en no reflexionar nada", porque "¿no véis acaso a esos hombres severos dedicados a estudios de filosofía, o a graves y arduos asuntos, que han envejecido antes de llegar a la plena juventud, por obra de las preocupaciones y la constante y agria agitación de las ideas, que agota el espíritu y la savia vital?".
Resulta curioso observar cómo huye y critica el concepto estoico de "vida según la razón",acudiendo a la pasión como elemento indispensable y dinamizador de vida y pensamiento.
Habla la estulticia realizando una especie de "apología pro vita sua", y haciendo ver al lector de qué manera es invitada habitual en todos los momentos de la vida personal y en todos los rincones de la vida y estamentos sociales.
A pesar de que la estulticia diga: "El sabio se refugia en los libros de los antiguos, de donde no extrae sino meros artificios de palabras, mientras que el estúpido, arrimándose a las cosas que hay que experimentar, adquiere la verdadera prudencia, si no me equivoco", es la estulticia quien lo dice; porque en estas palabras veo la claridad desbordante de un humanista renacentista. Me quito el sombrero y a este Erasmo le renuevo el contrato, como retrato personal de este blog, por lo menos cuatro lustros más.
REHAGAMOS EL RENACIMIENTO.

20 de octubre de 2008

SIMPOSIO INTERNACIONAL SOBRE XAVIER ZUBIRI


Durante los días 16, 17 y 18 he tenido la suerte de participar como oyente en este Simposio Internacional sobre el filósofo que se ha desarrollado en la bellísima ciudad de Salamanca.
Oír disertar a los grandes expertos sobre la obra y vida del autor hace caer en la cuenta de que el pensamiento de Xavier Zubiri es y parece que seguirá siendo muy fecundo. Digo fecundo y no necesariamente extendido. Zubiri dijo y demostró a lo largo de su vida que lo verdaderamente importante era la búsqueda de la verdad en la de que algún modo ya estamos instalados. Esa búsqueda es la que va realizando poco a poco el perfil de la filosofía y también del filósofo. No se trata de aprender pensamientos de otros, sino de hacer y deshacer muchas veces el camino del pensar. Esto puede ser para muchos de nosotros Xavier Zubiri, el que nos muestra los distintos paisajes y horizontes que lleva consigo la ruta del intelecto, mostrándonos también qué lugar ocupaba él en estas indagaciones.

8 de octubre de 2008

DE POLVOS Y DE LODOS

Pego aquí un editorial del periódico ABC. Y lo hago porque transparenta claramente cuál es para un nutrido sector de la sociedad lo que debe ser la misión de la Iglesia y aquello por lo que debe ser valorada:
" Los intensos debates de los últimos meses entre organizaciones internacionales, gobiernos, empresas y bancos no son suficientes para reflejar las consecuencias directas de la crisis económica en la vida diaria de cientos de miles de familias, abocadas en un margen muy corto de tiempo al desempleo y a la precariedad más absoluta. Hasta no hace más de un año, algunos miembros del Gobierno socialista vaticinaban que serían pocos los ciudadanos que tendrían que apretarse el cinturón ante una crisis cuya realidad no se cansaban de rechazar. Pero la economía real demuestra el inmenso error de cálculo del Ejecutivo: son muchos los ciudadanos que cada día tienen problemas para satisfacer demandas tan básicas como la alimentación y el vestido, un fenómeno que está sucediendo en aquella España que el presidente del Gobierno situó en la «liga de campeones» de la economía internacional.
Las cifras no mienten. Según informaba ayer ABC, Cáritas Madrid ha atendido en los seis primeros meses de este año a 66.804 personas, frente a las 55.179 del período 2006-2007. El incremento no puede ser más revelador de la profundidad del deterioro de la economía. Los solicitantes de la ayuda de esta organización católica son españoles y extranjeros a partes casi iguales, lo que demuestra que la crisis se está extendiendo a las capas más vulnerables de la sociedad, sin distinción de nacionalidad, porque ya no es sólo la construcción -sector principal para la mano de obra inmigrante- la que ha entrado en un proceso de caída. Si estas son las cifras del primer semestre del año que maneja Cáritas, es seguro que la evolución a corto plazo empeorará la situación de otras miles de familias, a las que ya llega tarde cualquier medida de aseguramiento financiero o discurso político pretendidamente tranquilizador. Se ha llegado tarde para muchos porque, entre otras razones, el Gobierno no atendió los síntomas claros de crisis que aparecieron antes del verano del pasado año.
Las dramáticas consecuencias de la crisis son una llamada urgente a la solidaridad y, como sucede siempre en estos períodos de empobrecimiento, la respuesta más generosa y desprendida llega de las dos grandes instituciones no políticas de la sociedad española: la familia y la Iglesia Católica. Una y otra constituyen el andamiaje de urgencia que soporta lo que el Estado no puede o no sabe atender en casos de crisis. Es la cara oculta del Estado del bienestar. Y esto sucede sin una política seria de apoyo a la familia -sustituida por una estrategia de descalificación y acoso hacia la familia «tradicional»- y con un activismo laicista del Gobierno de Rodríguez Zapatero que -además de políticamente arbitrario, porque sólo se aplica a la Iglesia Católica- resulta materialmente injusto, porque desprecia el papel insustituible de esta institución en tiempos de crisis, cuando se convierte en sostén para miles de personas necesitadas de atención y desasistidas por la Administración.
Las cifras del trabajo desarrollado por Cáritas hablan por sí solas y no necesitan interpretación. Cuando miles de ciudadanos acuden a las puertas de las parroquias para solicitar ayuda es por la certeza que tienen de que la Iglesia Católica cumple siempre su labor humanitaria, sin condiciones previas y porque sólo en ellas encontrarán el auxilio que necesitan. Es algo que deberían tener en cuenta los partidos de izquierda que utilizan la amenaza de revisar la financiación de la Iglesia como castigo a su función pastoral con los creyentes o ponen en duda la legitimidad de los acuerdos con la Santa Sede cada vez que la jerarquía eclesiástica reclama su derecho a expresarse sobre los problemas actuales de la sociedad. La realidad es que el Estado no podría en este momento -y quizás en ningún otro- asumir la ingente tarea asistencial que lleva a cabo la Iglesia Católica con los más necesitados -una verdadera «política social»-, que cada día son más, aunque sólo se hable de bancos y empresas."
Creo que no es falso lo que afirma. Sólo es radicalmente insuficiente. ¿Qué función tiene la Iglesia sino la de tratar de resolver el problema de un montón de pobrecitos hombres que lo pasan mal cuando el sistema económico (autónomo, automático y anestatatilista) hace aguas?, ¿no se le ocurrirá a esta Iglesia decir demasiado alto que el sistema económico hace aguas hace mucho tiempo y que hace también mucho tiempo que es radicalmente inhumano? Eso sería salir demasiado de las sacristías o de los localitos de Cáritas que es donde hay que estar. En realidad la defensa católica del editorial podría traducirse más o menos así: "oiga Iglesia: usted dedíquese a que no huelan demasiado los detritus del sistema" y yo me dedicaré a seguir produciéndolos".
Sin embargo no habría más que leer - al pie de la letra si se quiere- encíclicas como "Laborem Exercem", "Sollicitudo Rei Socialis" o "Centessimus annus", las cuales intentan dar con las causas de la injusticias y desigualdades hallándolas en multitud de ocasiones en el mismo sistema económico de carácter capitalista. Esto forma parte también de la Doctrina Social de la Iglesia, exactamente igual que los temas familiares; pero claro, mejor no mentarlo.
Ahora bien lo que ocurre es perfectamente normal. Aun a riesgo de equivocarme creo que al portavoz de la Conferencia Episcopal solamente le he oído nombrar alguna vez la Doctrina Social de la Iglesia y es para referirse a la demoníaca EpC.
DE ESOS POLVOS, ESTOS LODOS.
Y ESTO ES LODO... O TODO.

19 de septiembre de 2008

¡MENOS CRISIS, CAPERUCITAS!


No se habla de otra cosa. La crisis es el problema más acuciante de los españoles, europeos y de los del norte de América. Precisamente aquí, donde la postmodernidad al uso iza continuamente la bandera del relativismo, cuando el tema afecta al bolsillo, nos olvidamos de este sutil y muy burgués principio epistemológico. A nivel mundial esta crisis no es más que una crisis de pacotilla, (o de mierda si se quiere). Sería un curioso ejercicio de pedagogía intentar explicarle nuestras crisis económicas a los doscientos inmigrantes que en días pasados han llegado a las costas (nunca mejor dicho) de las islas Afortunadas.
Lo peor de esto es que los datos que nos llegan hablan de un aumento del hambre en el mundo. Claro. Cuando el señor del cortijo adelgaza, al criado no lo queda otra que desaparecer. ¡Menos crisis Caperucitas!

¿EL TIEMPO...?

SI NADIE ME LO PREGUNTA, LO SÉ; PERO SI QUIERO EXPLICÁRSELO AL QUE ME LO PREGUNTA, NO LO SÉ. Confesiones XI,14,17